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Qué debe tener una web corporativa para vender

Una web corporativa vende cuando quien llega entiende en pocos segundos qué haces y para quién, y tiene un paso claro que dar, lo demás, desde el formulario hasta la velocidad en móvil, está para que ese paso funcione.

Diseño Iván Ruiz

Una web corporativa suele contar quién es la empresa y para que además venda, tiene que resolver tres cosas antes de que el visitante se vaya, mostrar qué haces, para quién, y cómo se da el siguiente paso.

Qué es una web corporativa y qué no es

Una web corporativa es la presentación digital de la empresa, quiénes sois, qué hacéis, algún caso, el equipo y cómo contactar, todo esto es lo que mira alguien antes de una reunión o antes de llamar.

Eso no la convierte por sí sola en una web que capta contactos, una web pensada para captar se organiza alrededor de una acción concreta, pedir presupuesto, agendar una llamada o descargar algo, y la estructura sirve a esa acción. Si quieres que tu web corporativa también venda, hay que decidirlo al diseñar la estructura. Añadir un botón al final no cambia nada.

Qué debe decir la portada

La portada tiene que responder, sin hacer scroll, a qué haces y a quién se lo haces. «Soluciones integrales para empresas» no responde a ninguna de las dos, «Diseñamos y desarrollamos webs a medida para empresas que ya tienen negocio» responde a las dos.

Debajo, un acceso claro a lo que le interesa al que decide, los servicios, un caso que se parezca a su situación y la forma de contactar. El resto de la portada compite con eso.

Las páginas que no pueden faltar

Para una web corporativa de entre 5 y 15 páginas, lo que no se negocia:

  • Servicios: una página por cada uno si son distintos entre sí, para que quien busca uno no tenga que leer los demás.
  • Casos, con el cliente y qué se hizo. Es la prueba de que lo que dices lo has hecho antes. Los nuestros están en casos de éxito.
  • Quiénes somos y el equipo, con personas reales. Quien contrata un servicio quiere saber quién lo va a hacer.
  • Contacto, con el formulario y los datos que alguien necesita para llamar.
Esquema en cuatro pasos del recorrido de un visitante: portada, servicios, casos y contacto
Cada página responde una pregunta del visitante; la última es el contacto.

Si trabajas con precios que se pueden dar de partida, publicar un «desde» filtra a quien no encaja antes de que te escriba, es una opinión nuestra, no una regla, depende de si tu servicio se puede acotar.

El formulario es donde se cierra la venta

Toda la web trabaja para que alguien rellene un formulario o llame, por eso es la pieza que más conviene cuidar:

  1. Que pida poco. Cada campo de más es una razón para dejarlo.
  2. Que esté conectado a donde se trabaja de verdad, tu correo o tu CRM, y no a una bandeja que nadie mira.
  3. Que se pruebe de punta a punta antes de publicar: rellenarlo, ver que llega y ver quién lo recibe.
  4. Que quien lo envía sepa qué pasa después y cuándo recibirá respuesta.

Los puntos 1 y 3 son criterio nuestro. El 2 es lo que incluimos siempre en nuestras webs corporativas.

Lo técnico que no se ve y que decide

Lo técnico no se ve en una captura del diseño, pero la web no funciona sin ello. Lo mínimo:

  • Maquetación adaptada a móvil, tablet y escritorio.
  • Core Web Vitals dentro de umbral en móvil.
  • Estructura SEO técnica desde el principio: sitemap, robots y schema markup.
  • Certificado SSL y copias de seguridad en marcha.
  • Analítica configurada con consentimiento de cookies, para saber qué página genera contactos y cuál no.

Esa lista es la que no negociamos cuando hacemos una web. Mantenerla al día es otro trabajo, y es el del mantenimiento web.

Los contenidos son lo que más retrasa

Para una web corporativa estimamos entre 4 y 8 semanas, y lo que más alarga el plazo casi nunca es el desarrollo, son los textos y las fotos. Si llegan a tiempo, se cumple.

Esquema del plazo de una web corporativa, de 4 a 8 semanas: nosotros hacemos estructura y diseño, desarrollo y revisiones, y publicación, mientras el cliente prepara textos y fotos
Esquema sin escala: el diseño avanza mientras se preparan los contenidos.

Conviene empezar por ahí antes de elegir diseño. El diseño y la estructura se pueden avanzar mientras tú preparas el contenido, pero no se puede publicar sin él, y los textos no se improvisan al final, son los que responden a «qué haces y para quién».

Cuándo no hace falta una web a medida

Si lo que necesitas es una presencia sencilla para empezar y tu caso se resuelve con un constructor y unos 200 €, hazlo así. Un constructor como Wix o Squarespace resuelve el arranque, aunque se queda corto cuando entran el SEO, el contenido a escala o las integraciones con otras herramientas.

Una web a medida compensa cuando la web va a ser un canal de captación y no solo una tarjeta de visita.

Cuánto cuesta una web corporativa con nosotros

Una web corporativa de 5 a 15 páginas parte de 4.100 € sin IVA. Incluye diseño propio en hasta cuatro plantillas, formulario conectado a tu correo o CRM, analítica y SEO técnico de partida, y dos rondas de revisión con formación. El precio sube con el número de páginas, con la migración de una web anterior y con las integraciones. El desglose está en la página de precios.

Si quieres ver cómo trabajamos una web desde la primera llamada hasta la publicación, está en diseño web a medida.

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